Jefferson Perez - Sitio Oficial | «El Hombre Más Rico del Mundo…»
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«El Hombre Más Rico del Mundo…»

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Texto tomado del discurso de Jefferson Pérez durante la entrega del Doctorado Honoris Causa por parte de la Universidad de Especialidades Espíritu  Santo (UEES) 2007.

DOCTORADOJEFF

Jefferson Pérez recibe el Doctorado Honoris Causa de la UEES

DISCURSO……

 

Mientras día a día puedo observar una competencia en diferentes áreas donde el más preparado académicamente (criterio de algunos), puede convertirse en un personaje reconocido, y más aún condecorado por las diferentes instituciones públicas y privadas, me siento a reflexionar sobre donde está realmente la grandeza del conocimiento.

 

Los títulos, la preparación o formación académica deben ser instrumentos necesarios para utilizar de una manera más respetuosa los beneficios que la madre naturaleza nos brinda, en la cual se vean beneficiados los habitantes de nuestro país y el planeta sin ofender al ecosistema. He leído de los grandes pensadores, intelectuales y líderes mundiales, quienes aún luego de haber obtenido un gran éxito, manifestaron sobre la necesidad de encontrar armonía con los elementos del planeta ( agua, aire, fuego, tierra), es esto sabiduría?, sus títulos, capacidad o liderazgo les permitió adquirirla?.

 

Miles de interrogantes surgen este momento en mi mente y recuerdo cada instante de mi vida sobre todo mis primeros años, en la que tuve una vida sencilla, sin tantas reglas y normas. Sin embargo, adquirí respeto, honor e integridad en las calles de mi ciudad natal, valores que los practique desde que era pequeño gracias a la necesidad de sobrevivir a los embates que me mostraba la vida. ¿Cuándo me preguntan cómo lograste rescatar esos valores y principios que te han hecho sobresalir? Confieso, es parte de mí.

 

De ese ser que aprendió de las calles y de las aulas universitarias. En definitiva, de la misma vida.El conocimiento alejado de la sabiduría popular o una formación académica sin investigar o conocer la realidad, no sirve de mucho. Citando unas palabras de un gran deportista, “ no es suficiente con tener el conocimiento hay que saber aplicarlo”, entonces los títulos tendrán un valor verdadero; el día que podamos aplicar los conocimientos en una forma adecuada para solucionar los conflictos sociales, económicos y políticos de la sociedad donde vivimos.

 

Cada ocasión que escucho a personas hablar de grandeza de los seres humanos cuando logran “éxito”, asociado erróneamente al dinero, fama o poder, les digo que el “éxito” debería ser sinónimo de crear, construir o impulsar proyectos o ideas que permitan que cada vez más, la mayor cantidad de personas tengan oportunidades de educarse, de acceder a una salud digna, en definitiva de superar aquellas limitaciones que han hecho una sociedad inequitativa.

 

Puede acaso la grandeza originarse por la descendencia de apellidos o posiciones económicas, políticas o sociales?, creo que la grandeza viene dado por el ímpetu de nuestras intenciones y más aun de los hechos para llegar a lo mejor que puede el ser humano alcanzar, sin importar tanto cual sea su procedencia, sino más importante a donde quiero llegar y que medios tengo para lograrlo.

 

Cada uno de los ecuatorianos y ecuatorianas debemos asumir la responsabilidad y el reto de lograr la grandeza individual sea esta espiritual o emocional, para el beneficio de la humanidad, por cada acontecimiento negativo que se presente en el país debemos tener obligación y sobre todo la capacidad de encontrar soluciones. Solo así, sabremos que somos lucidos de superar los acontecimientos negativos y construir una sociedad positiva, de la cual todos podamos sentirnos orgullosos.

 

Que el desafió de replantearnos y organizar nuestra casa, EL ECUADOR, inicie con el compromiso de todos los ciudadanos de reconocer que somos diversos y que en esto radica nuestra riqueza. Que superemos las barreras impuestas por el individualismo y la defensa, en las grandes mayorías y así alcanzar la excelencia mediante un equilibrio físico, mental y espiritual, respetando la naturaleza como una gran reserva para las próximas generaciones. Nuestra nación debe de ser impulsada con el trabajo de todos y para todos.

 

Un mundo tan competitivo donde día a día busquemos los mecanismos necesarios que permitan encontrar elementos que sirvan de apoyo a los mejor preparados, sin marginar a los menos favorecidos, consiguiendo la equidad y armonía deseada.

 

Señoras, Señores……

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